¿Es para vos?
Hay un territorio en la vida de una mujer que no figura en ningún calendario. Si algo de esto te reconoce, Umbral es para vos.
Para la que sus hijos se fueron y ahora el silencio pesa más que los muebles.
Para la que se separó después de media vida y tiene que aprender a ser entera.
Para la que se jubiló y descubrió que la jubilación no es un final feliz, sino un territorio extraño.
Para la que sabe, en algún rincón del cuerpo, que hay algo suyo que todavía no vivió.
Para la que está dispuesta a mirar adentro, aunque dé miedo.
Y acá va lo que pocas veces se dice: solemos quedarnos ahí, en la orilla, sin cruzar. Nos aferramos al sufrimiento conocido porque el bienestar exige compromiso. Lo conocido, aunque apriete, no pide nada. La vida nueva, en cambio, cobra entrada: pide presencia, decisiones, hacerse cargo. Y a veces quedarnos es una lealtad invisible —como si crecer, prosperar o ser felices nos alejara de aquellas de las que venimos—.
Por eso no alcanza con “pensar positivo”. Hay que ir a mirar, de raíz, de dónde viene lo que nos frena. Eso hacemos en Umbral.
Cómo trabajamos
Cuatro pilares que tejen lo que sucede en Umbral. No es una mezcla cualquiera — cada uno sostiene el siguiente.
Desde la mirada sistémica
Miramos el entramado familiar, los roles heredados, los silencios que te tocó sostener. No miramos tu dolor como algo que te pasa a vos sola — es parte de un sistema mayor.
Con escritura terapéutica
No para que escribas bien, sino porque lo que no se puede decir en voz alta, a veces se puede escribir. Y lo que se escribe, se puede mirar. Y lo que se mira, se puede transformar.
Con el cuerpo
Respiración y ejercicios somáticos en cada encuentro. Porque el umbral no se cruza solo con la cabeza — se cruza con el peso de los pies en la tierra, con la respiración.
En grupo, pero poquísimas
No es una multitud. Es un espacio cerrado, íntimo, de máximo 12 mujeres, donde cada una tiene lugar para arder sin apagar a la otra.
El programa de reinicio: qué recibís en Umbral
Siete semanas de trabajo profundo y sostenido. No es un taller suelto — es una transformación con estructura, ritmo y comunidad.
Siete encuentros. Una sola transformación.
Cada encuentro trabaja desde lo que necesitás en ese momento del proceso. Los siete juntos forman el umbral completo.
Nombramos lo que terminó, lo que está en juego, lo que empieza. Nos conocemos como círculo. Primeras herramientas para observar sin juzgar.
Bajamos del pensamiento al cuerpo. Qué gu&arda, qué pide ser escuchado, cómo regulamos lo que sentimos.
¿Quién eras? ¿Quién eres ahora? Las capas que se despejan cuando una etapa cierra.
Mandatos heredados, lealtades invisibles, lo que nuestras madres no pudieron hacer — y qué libera cuando lo vemos.
¿Qué querés crear en esta etapa? ¿Cuál es tu fuerza creativa despierta?
Lo que compartimos. El poder de estar juntas en el cámino. Cómo se sostienen los círculos de mujeres.
Cierres, reconocimientos, proyecciones hacia lo que viene. El ritual que marca el fin de una etapa y la apertura de la siguiente.
Encuentros Especiales (Opcionales)
Para quien quiera ir más lejos. Complementos del proceso, no obligatorios — pero poderosos.
Círculo Nocturno
Durante el proceso. Encuentro bajo las estrellas, profundización grupal y ceremonia.
Para las que quieran ir más lejos.
Reencuentro
3 meses después. Celebración de lo integrado, conexión con lo que sigue.
Para mantener viva la alianza.
PUPI LARROUDE
Acompaño mujeres hace más de veinte años en los momentos donde una etapa termina y otra todavía no empieza. Umbral nació de ver ese cruce una y otra vez: el lugar donde más se necesita compañía real, y donde menos se la encuentra.
Conocé más sobre mi recorrido general y filosofía →¿Para quién NO es?
Umbral es un camino profundo. Estas son las puertas por las que no entra.
No es para quien busca una solución rápida.
No es para quien quiere positividad barata.
No es para quien no está dispuesta a escribir, a respirar, a sentir el cuerpo, a mirar.
No es para quien atraviesa una crisis que requiere atención psiquiátrica exclusiva.
Si ese es tu caso, escribime igual: te ayudo a orientarte hacia lo que necesitás.
Dos formas de reservar tu lugar
La experiencia es la misma. La diferencia es el momento en que decides.
Las primeras 6 mujeres
que reserven su lugar
Te escribo personalmente para coordinar el pago y tu entrada.
A partir de la 7ª mujer
(y para todas si lo preferís)
Coordenaremos los detalles de los pagos según tu situación.
“Lo que el mundo llama el final,
las mujeres que saben
lo llaman: por fin.”
Si tu cuerpo reconoció algo de esto, si sentís que hay algo tuyo que todavía no viviste, si estás cansada de atravesar esto sola...
Escribíme por WhatsApp. Charlamos, sin compromiso y sin presión.
Nos vemos del otro lado de la puerta.